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Episodio 7: Memories ~Parte 1~
Temporada 1, Episodio 7
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Estrenado 3 de septiembre del 2019
Historia Afrilina

Diamond Girl

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Memories ~Parte 1~ (思い出 〜パート1〜, Omoide 〜 Pāto 1 〜 en japonés) es el séptimo episodio de la primera temporada de la serie.

SinopsisEditar

Tras el encuentro con la joven Kakusa Remashita, nuestros protagonistas quieren conocer más sobre el concepto de la revolución y todo lo que se está llevando a cabo en Hanebatan.

TranscripciónEditar

(El episodio comienza unos días más tarde. La mayor parte de nuestros protagonistas se encuentran sentados alrededor de una gran mesa, con Ayaka, Daniel y Yuna como los faltantes. Akane es la única que permanece de pie, apoyada con sus manos sobre unos papeles sobre la mesa. Al parecer, ella había convocado a los demás.)

Akane: Se lo dijimos a aquella chica. Habíamos quedado en que nada de revolución, nada de unirse a esos locos, nada de ir contra los altos cargos. ¿Y ahora esto? (Al levantar sus manos, se puede divisar que lo que estaba ocultando eran unos carteles de búsqueda.) Bien, fantástico, maravilloso. No nos valía con tener que ocultar a Noriko, Saori, Ayaka y Josh que ahora también han colgado carteles con las caras de Nicole y Sanae, y lo más importante, ¡la mía!

Sanae: Uh… ¿Y… Eso significa…?

Karen: Que os encarcelan por toda vuestra vida por incordiar a la sub-general Tokoyami u os matan para que no molestéis más. Simple.

Sanae: V-vale, no es muy agradable.

Akane: ¡Por eso lo digo! Ugh… Yo buscando paz en mi vida y me encuentro gente loca que me va a llevar a mi muerte.

Lucas: ¿Y qué quieres hacer? Seguid aquí metidos y ya, punto.

Josh: (El joven colocó sus piernas cruzadas sobre la mesa.) No es tan sencillo. Molestarles es que te busquen hasta por debajo de las piedras. Seas niño o anciano, no puedes intervenir en lo que hacen o contradecirles sin consecuencias. Cosas de vivir bajo una dictadura.

Lucas: Ya, ya. Dictadura, lo que sea. Yo he mendigado por las calles casi toda mi vida y aquí me veis.

Isabella: ¿Me estás diciendo en serio que nadie ha ido tras de ti? (Su tono era serio, diferente al usual.)

Lucas: G-guardias, pero qué más da.

Isabella: Ahí lo tienes.

(Aquellas palabras callaron por completo al rubio, el cual tan solo evitó la mirada de Isabella. La mesa permaneció en silencio durante unos segundos más. Lo que rompió aquel molesto silencio fue un golpe seco pero fuerte que se escuchó desde la sala. Aquello perturbó a los presentes, los cuales salieron a comprobar el origen de ese ruido.)

Akane: ¿Tú otra vez?

[OPENING]

(La figura que había causado aquel ruido era de nuevo de una dolorida Kakusa, la cual había vuelto a caer dentro de la propiedad del templo.)

Crystal: ¿Que se supone que haces aquí?

Kakusa: (La joven se puso de pie y tras toser un par de veces comenzó a hablar.) ¡Vosotros, seres del purgatorio! ¿Cómo os atrevéis a faltar a la verdad de tal forma a un ser de tanta importancia como yo? Seréis castigados por tal osadía.

Noriko: Tanto golpe de verdad afecta a la cabeza.

Kakusa: (Tras una pausa de varios segundos en la que Kakusa había comenzado a hacer muecas con su rostro, la joven comenzó a hablar de nuevo.) Vuestro portavoz me dijo que no pretendíais uniros a nosotros, pero la líder vio vuestros panfletos de búsqueda, ¡y pensó que las calumnias eran cosa mía!

Karen: No era mentira, no vamos a hacerlo.

Kakusa: Tarde. Nuestra líder requiere vuestra presencia y/o colaboración. Al menos la de unos cuantos. Insiste en que si estáis teniendo problemas, lo más sensato será ayudarnos mutuamente y que os unáis a nosotros.

Aika: ¿Pero por qué?

Kakusa: Porque tenéis sentido de la justicia, o eso parece. ¡A la líder le encantan esas cosas!

Josh: ¿Que dices, Akane?

Akane: ¿Yo?

Josh: (Asiente encogiendo los hombros.)

Akane: ¿Qué es lo que pretende tu “líder” con eso?

Kakusa: Concienciaros. Si la escucháis y decidís no seguirnos, os dejaremos en paz. Pero solo escuchadla.

Sanae: Akane. (La joven le dio un pequeño toque en el hombro a su mayor y se dirigió a hablarle al oído.) ¿Solo hace falta ir no? No perdemos el tiempo, además ha dicho que no teníamos que ir todos.

Akane: Uhm… Vale.

(Los demás miraron algo extrañados a la chica, no esperaban que esta aceptara tan rápidamente.)

Kakusa: ¡Fantástico! (La chica carraspeó y tras unos segundos continuó hablando.) Bien. Entonces volveré a los cielos donde pertenezco, para que mi líder y señora conozca vuestra decisión. Nos vemos, mortales. (Así, la chica comenzó a escalar uno de los árboles más altos de la parcela para salir saltando de esta. Desapareció unos pocos segundos después aunque detrás de ella, había dejado caer una pequeña nota.)

(Mientras, los demás seguían mirándose incrédulos y mirando a Akane, quién estaba recogiendo la nota. Debido a su personalidad normalmente enfadada, no se esperaban esa reacción.)

Akane: Es una dirección. (Al levantar la vista, la chica pudo contemplar cómo todos la miraban extrañados.) ¿Qué?

Karen: ¿Cómo se te ocurre aceptar? ¿Estás loca?

Akane: Ah, que va. Ha dicho que si vamos nos dejarán en paz, ¿no? Pues eso es lo que yo busco, tranquilidad.

Josh: Ya me extrañaba a mi que no tuvieras algo más en mente.

Akane: Es simple, vamos, escuchamos a la chalada esa y nos vamos. Seguimos aquí tranquilos, ¡no recogemos a más gente indigente! Ah… Y todo perfecto.

Noriko: Si, si. Comprendido jefa.

Akane: (Le lanza una mirada que contiene cierto odio a la pelirroja.) En fin, yo paso. Id vosotros.

Saori: Oh no, tú has aceptado y te has posicionado sin consultar nada, así que señorita “jefa”, tú eres la primera que va a salir por esa puerta.

Sanae: ¡Sanae también v-!

Saori: ¡Sanae no va! (Da un pequeño golpe en la cabeza de su hermana, lo que hace que la menor se queje por ello. Asimismo, la toma por la cintura para evitar su marcha.)

Akane: (Asustada por la presencia imponente de la mayor, la joven no quiso refunfuñar más y aceptó el cometido.) En dónde me he metido...

Sanae: (Habiendo escapado de la atadura de su hermana mayor, se colocó al lado de Akane.) ¡Yo te acompaño!~

Saori: T-tsk… ¡Sanae!

Sanae: ¡Uhm, ¿qué más da?! Ya he estado mucho tiempo encerrada, no quiero más… ¡Al menos una última vez! Ahora tengo amigos, y quiero pasar tiempo con ellos… (La chica esbozó una sincera sonrisa, se podía ver en su inocente rostro que sus intenciones eran puras, quizá la falta de compañía en su vida, la empujaba a hacer eso. Tras ello, la mayor no dijo ninguna palabra más, tan solo se dio la vuelta evitando la mirada de cachorro degollado de Sanae.) ¡Yes!

Lucas: Yo os acompaño, tiene que ser divertido esto. Además, vais a necesitar escolta, y qué mejor que yo para eso.

Noriko: Una piedra con ojos. (La chica esbozó una risa traviesa tras soltar esas palabras, pretendía hacer como que no sabía quién las había dicho.)

Crystal: ¡Y-yo también! (Exclama, bajo sus palabras se podía notar que realmente quería ir por estar junto a alguien en particular.)

Isabella: Chris… ¿estás segura de que quieres salir ya tan pronto?

Crystal: ¡Pues claro! ¡Que hayamos salido hace poco de una muerte segura no significa que quiera quedarme encerrada durante meses aquí! (Gruñe, haciéndole notar a su hermana que está molesta por la pregunta que le ha hecho.)

Isabella: Está bien, está bien… Haz lo que quieras. Pero aún así no quiero que vayáis sin alguien mayor de compañía. Aunque… He de decir que a mí no me apetece demasiado salir de la base.

Karen: (Suspira, y se dirige a Isabella.) Si quieres, puedo ir yo. Aunque no me hace mucha ilusión, no me fío demasiado, pero bueno…

Isabella: (Sonríe a Karen.) Muchas gracias, Karen.

Saori: (Se dirige a la albina discretamente.) Vigila a Sanae, por favor.

Karen: Hecho. Y vamos, no es nada, sólo es lo que tengo que hacer… Supongo. (Se gira hacia los demás.) Veamos... Sanae, Akane, Lucas, Crystal… ¿alguien más?

Aika: B-bueno… yo preferiría quedarme aquí hoy.

Josh: Yo también… Estoy algo cansado.

Nicole: Y yo. Sigo teniendo sueño. (Bosteza de forma sonora.) No he dormido bien hoy.

Lucas: Bueno, entonces nos vamos ya, ¿no?

Akane: Sí, os espero en la salida por si queréis coger algo. Terminemos esto de una puta vez.

(Tanto Lucas como Akane salen de la sala. La escena entonces cambia a la entrada del templo, donde se encontraban Lucas y Akane esperando. Entonces salen Sanae, Karen y Crystal.)

Karen: Bueno, ya estamos todos. Akane-san, eres la que tiene la dirección, ¿nos podrías ir guiando?

Akane: Sí supongo. (Saca la nota de un bolsillo donde la había guardado, y vuelve a leerla.) Veamos… Se supone que tenemos que ir por el bosque, está bastante más alejada de la ciudad que el templo. Seguidme. (Se vuelve a guardar la nota en el bolsillo, para seguidamente adentrarse en el vasto bosque, acompañada por los otros cuatro.)

(Mientras andan, los cinco mantienen varias conversaciones, para entretenerse en el camino.)

Sanae: (Habla con un tono algo cansado, jadeando un poco.) Ah… ¿queda mucho? Llevamos ya un rato largo andando…

Lucas: ¿En serio? (Ríe de forma sarcástica y algo forzosa, con intención de hacer sentir a Sanae que había dicho algo malo.) ¡Por dios, si sólo llevamos veinte minutos andando! No puedo creer que seas tan blanda.

Sanae: Bueno… es que últimamente hemos tenido bastantes aventuritas a la vez. Y además… Se me sigue pareciendo extraño esto de estar fuera de casa tanto tiempo últimamente. Aunque la verdad es que me gusta eso, pero sigue siendo extraño.

Lucas: ¡Eh, eh, eh! ¡Es cierto! No me has contado nada de lo que hacías antes de conocernos, venga, cuéntame.

Sanae: ¡¿Eh?! (Sorprendida ante la propuesta del chico tan de repente.) ¿Así, sin más?

Lucas: Así es como se hacen amigos, ¿no? Hablando de cómo nos va la vida y eso. Y sólo tengo curiosidad. Dime, ¿tenías otros amigos antes de conocernos?

Sanae: Ah bueno, supongo… (Suspira.) La verdad es que no. Siempre he estado con mi hermana en mi casa. Y no salía demasiado de esta… Las cosas como la compra y demás las solía hacer ella…

Lucas: ¡¿En serio?! (Sorprendido por lo que acababa de decir la contraria.) ¡¿Ni siquiera ibas a la puta escuela?!

Sanae: Eh… no… yo siempre he estudiado en casa.

Lucas: (Suspira.) Menuda pesadilla vivías antes… Yo de ti agradecería que la Teniente Bakudan hubiese explotado vuestra casa. Pero de verdad, ¿ni siquiera se te ocurrió por un momento salir de ese suplicio, sin poder estar nunca en el exterior?

Sanae: ¿Por qué iría a escaparme yo? Estaba bien con mi hermana… Es cierto que ahora que salgo más estoy mucho mejor y me molesta más que me hubiese dejado encerrada tanto tiempo… Pero tampoco era para que hubiese huído en su momento, no me trataba mal.

Crystal: (Se mantenía delante de Lucas y Sanae, y aunque no participaba en la conversación la estaba escuchando de paso, por lo que no pudo evitar acercarse a ellos y hacer un comentario, de una forma bastante directa.) Oye, Sanae, tu hermana es un poco paranoica, ¿no?

Sanae: ¿E-eh? (No se esperaba que la menor no sólo participase en la conversación, sino que le hubiese dicho algo así sin rodeos.) ¿Por qué dices eso?

Crystal: A ver, es cierto que a veces mi hermana es una pesada y me protege demasiado… Pero creo que lo de Saori está a otro nivel, es que joder con lo que cuentas…

Lucas: (Dirigiéndose a la más bajita de las dos.) Pero a ver, no compares, tú todavía eres una enana. (Ríe de forma sarcástica, queriendo provocar a Crystal.)

Crystal: (Tal y como Lucas esperaba, la chica se enojó ante su comentario.) ¡Eh, no soy una pequeñaja! ¡Ya tengo 15 años!

Lucas: Bueno… 15 años… Apenas estarías en primer año, renacuaja.

Crystal: ¡¿RENACUAJA?! ¡Te vas a enterar! (Hace ademán de querer pegar a Lucas, pero este lo impide, entre risas.)

(Lucas y Crystal continúan discutiendo entre ellos, dejando a Sanae algo incómoda por las palabras que ambos habían dicho antes. Entonces, nota una mano en su hombro, lo cual la sorprende porque no se lo esperaba.)

Karen: Sanae. (La chica le dirige una cálida sonrisa.) No pienses demasiado en lo que han dicho, ellos dos no saben de vuestra situación.

Sanae: ¿Ah? ¿Y tú qué?

Karen: Hablo bastante con tu hermana, y me contó un poco la situación. Vivíais en un barrio bastante peligroso y tenía miedo de que te matasen creyendo que eras una revolucionaria que vivía por la zona o algo así.

Sanae: Ya, bueno… Es lo que siempre me ha dicho. Pero igualmente, siento que en algo tenían razón. Ahora que salgo más y me relaciono con más gente que con ella, lo veo todo con otros ojos.

Karen: Eh, sí… puede que tengan razón pero… En estos tiempos que corren, la gente puede llegar a hacer cosas muy extremas por proteger a sus seres queridos.

Sanae: Sí, supongo…

Akane: (Dirigiéndose a Lucas y a Crystal quienes seguían peleando unos pasos por detrás.) ¡Eh parad ya! No os peleéis por algo tan estúpido, anda, y más cuando tenemos prisa.

Crystal: Bueno… está bien. (Se dirige a Lucas, al cual le saca la lengua antes de dirigirse a Akane.) ¡Venga, hablemos mientras seguimos andando, me aburro si estoy demasiado tiempo callada!

(Lucas contesta a la mueca de la menor con otra, demostrando que todo era de forma sarcástica. Pero en cuanto se alejó un poco más Crystal, su cara cambió drásticamente a seriedad.)

Lucas: (Mascullando para sí mismo.) No es normal que esta niña esté como si nada después de haber estado secuestrada durante varios días por ese tipo asqueroso.

Sanae: (Habiendo notado el cambio de expresión de Lucas.) Eh, ¿Lucas, te ocurre algo?

Lucas: ¿Eh? (Se dirige a Sanae, cambiando rápidamente su expresión a su acostumbrada sonrisa sarcástica.) ¿Qué pasa? ¿No puedes estar ni un segundo sin presenciar mis maravillosos encantos?

Karen: (Suspira.) En fin… Vamos, Crystal-san, Akane-san deben de habernos adelantado un poco.

(Se disponen entonces ellos tres a seguir caminando, alcanzando a las dos chicas.)

Akane: (Suspira, cansada.) Ahora sí que llegamos un buen rato andando… ¿Dónde coño está la puta base? ¿Me habré equivocado de camino…? (Rebuscando de nuevo la nota de entre sus bolsillos.)

Kakusa: (La chica hace presencia en la escena. Estaba colgada del revés de la rama de un árbol, siendo sujetada tan solo por sus piernas que se anudaban a esta evitando su caída.) Para nada, de hecho no os queda ya nada para llegar.

Crystal: ¡Hostia! (La chica se asusta por la repentina aparición de la albina.) ¿Tú que coño haces ahora aquí?

Kakusa: Llevo aquí un rato, esperándoos por si os perdíais y necesitábais mi ayuda, como ángel de la guarda que soy. (Hace una leve pausa entre una oración y otra.) ¡Acompañadme, nuestra líder está impaciente por vuestra visita! (Hace una voltereta, para caer de pie al suelo.)

(Los cinco entonces se encogen de hombros, y siguen la la joven albina hasta la base de la que tanto les había hablado. Esta se trataba de una casa bastante común oculta tras una entre una cadena de montañas, lo cual le resultaba algo raro a los chicos.)

Kakusa: ¡Y aquí estamos! (La joven hace una pequeña pausa en su frase y sigue hablando tras carraspear un poco.) ¡Aquí es donde mi cuerpo divino reposa cada día, intentando hacer lo posible para que la líder se sienta cómoda y permita mi estancia antes de volver a mi torre en los ciel- ¡Kyah--! (Al haber hablado de forma tan seguida y rápida la chica se mordió la lengua sin querer, lo que hizo que se diera la vuelta intentando ocultar su obvio dolor.)

Lucas: Esto ya pasa a ser gracioso. Me gusta. (El chico hizo una mueca de risa, mostrando obviamente que se estaba burlando de la albina. Entonces, junto con los demás, se dispuso a entrar en el lugar antes de que Kakusa se lo impidiera.)

Kakusa: La líder prefiere que no mucha gente la visite. (De nuevo, hizo una pequeña pausa entre sus frases, su forma de hablar era algo torpe debido al dolor.) Es algo que la incomoda.

(Los chicos se miran algo extrañados y durante la siguiente escena se puede ver que Lucas y Karen se han quedado fuera de la base, mientras que Akane, Sanae y Crystal habían entrado junto con Kakusa.) Crystal: Esto es enorme…

Kakusa: Claro. Llevamos mucho tiempo trabajando aquí a escondidas y somos bastantes, tenemos que caber.

Akane: Si, si. ¿Pero dónde se supone que está tu líder?

???: Creo que hablas de mi. (Detrás de ella se encontraba una joven de cabellos verdes recogidos con una trenza que caía por su hombro izquierdo. A su vez, tenía el lado derecho del pelo rapado. Esta sonreía de forma bastante segura.)

Kakusa: ¡Líder, te estaba buscando!

???: Ah, gracias. Puedes retirarte.

Kakusa: Kuku, kukukuku. El abismo me espera, ¡muestreles el poder del convencimiento junto con sus sabias palabras, oh mi líder! (Tras decir aquello, la chica desapareció automáticamente.)

Shizu: Ah… A veces no logro comprender lo que dice. (Sonriendo de forma amistosa se rasca la cabeza.) Bien. Mi nombre es Kasamore Shizu. Soy la líder de “Noburu Hanran” y encabezo la revolución.

Sanae: ¡Ah, yo soy Sanae!

Akane: Akane.

Crystal: Crystal.

Shizu: Es un placer. (La joven tomó asiento sobre un sillón cruzando las piernas e invitó a las chicas a sentarse enfrente de ella.) Me disculpo para empezar por haceros llamar, pero aunque Kakusa sea rara, tiene buen ojo para saber ciertas cosas. (En ese momento descruza sus piernas tan solo para apoyar sus codos sobre estas.) Y no cualquiera acaba en búsqueda y captura, ni siquiera con un solo encuentro. Debe haber un historial detrás.

Akane: ¿A qué viene todo eso?

Shizu: Este es un mundo muy grande y aún así está completamente sumido. Hace tiempo que buscaba aliados, y es lo que parecéis ser. ¿Acaso no sois revolucionarios en proceso?

Akane: ¡Para nada! Ugh. Solo gente sin hogar que acaba por aparecer en mi hogar y perturba mi tranquilidad.

Shizu: Oh. (La joven cubre su boca unos segundos por lo que sus palabras se escuchan mucho más bajas.) Esto es un error entonces… No quería involucrar, será mejor… O no…

Sanae: ¿Ah?

Shizu: Perdón. (Carraspeando, retira su mano de su boca, dejándola visible de nuevo.) Mi idea era preguntar si querríais uniros a nosotros como un clan a parte, claramente os ofreceríamos ayuda y dinero a cambio si es lo que deseáis. Pero si realmente no es vuestra idea…

Akane: No lo es.

Shizu: Ya lo veo, pero con lo que vivimos es extraño.

Crystal: ¿A qué te refieres?

Shizu: Mi espíritu de venganza vino a partir de algo que tuve que pasar junto con mi hermana Yaiko cuando eramos niñas.

Sanae: ¿Venganza?

Shizu: Venganza ante este cruel mundo.

Akane: (En ese momento, ella abrió los ojos. Parecía algo interesada en las palabras de la joven de cabellos verdes.) ¿Qué ocurrió?

Shizu: ¿Uh? En fin. Supongo que si quiero convenceros debo daros motivos de lo que la vida ofrece si te quedas quieto.

(La pantalla se pone borrosa y la escena cambia a un flashback. Se ve un edificio algo viejo de noche, iluminado por la luz de la luna, y a cuatro niños saltando una verja. Dos de ellos son Shizu y Yaiko de niñas. Mientras unas sirenas de alarma perpetraban la calma del lugar.)

Shizu: (Susurrando.) ¡Rápido! ¡Salta, o nos pillarán!

(El último chico salta y los cuatro empiezan a correr por un camino aledaño.)

??? (chica): Ha sido una suerte que las llaves encajaran. Sinceramente, no creía que fuera a funcionar…

Yaiko: Qué pesimista eres. (Ríe.)

??? (chica): No soy pesimista, pero es la verdad, y ya.

Shizu: Shhh, callaos. Oigo algo. (Los cuatro niños se quedan quietos, intentando no hacer mucho ruido para no ser divisados, a su vez, se pueden oír unos fuertes pasos a lo lejos.) ¡Vamos a escondernos en los arbustos!

??? (chico): ¡Es una locura, haremos ruido! ¡Nos van a pillar! ¡No! Yo me quedo aquí.

??? (chica): Eres un cobarde, hermano. ¿Quieres que nos cojan? ¡Solo ven aquí!

(La pequeña de cabellos azules empuja al chico a los arbustos, y le siguen las demás. Justo cuando Shizu termina de meterse, aparecen dos guardias pasando por la escena con unas linternas. Tan pronto como aparecen, estos se alejan.)

??? (chico): (Hiperventilando.) Tengo miedo… (Corre hacia el otro lado y se choca contra un pequeño almacén de madera.) ¡¡Aaaaahhh!!

Guardia: (Sale de entre los arbustos.) ¡Eh, niños! ¿Qué hacéis aquí? ¡Venid aquí ahora mismo!

??? (chica): (Coge una piedra.) ¡Lárgate y déjanos en paz, queremos irnos de aquí!

??? (chico): Déjanos en paz…

Shizu: (La niña se pone delante de los demás, se notaba el miedo en su cara, pero aún así quiso hacer frente al adulto por proteger a sus amigos.) Ni se te ocurra hacernos nada, o te… Te pegaré.

Guardia: ¿Qué van a hacerme unos niñatos? Venga, adentro, ya. (El hombre saca una pistola y se dispone a disparar a los niños, pero de uno de ellos provino una piedra lanzada con fuerza que impactó en la cabeza de este.)

??? (chica): ¡Fuera, fuera! ¿No ves que mi hermano está llorando? (La pequeña señala al pequeño chico, el cual está sentado llorando.)

Yaiko: (Mientras, una pequeña Yaiko, intentaba abrir el candado del almacén con una horquilla.) Entretenedlo un poco más, por favor…

Shizu: ¡F-Fuera, o te daremos más y más golpes como ese!

Guardia: Ya me habéis hartado. ¡Maldita sea! (Enfadado por el comportamiento de los niños, el hombre dispara una bala hacia el hombro de la niña de cabellos azules, intentando inmovilizarla.)

Shizu: ¡¡¡E-ERES UN HOMBRE MALO!!! (La pequeña toma una piedra de tamaño considerable y se la tira al guardia, pero esta no llega muy lejos, debido a que la fuerza de Shizu no es lo suficientemente grande.) ¡M- Muérete! ¡Todos los mayores sois iguales, u-unos monstruos!

??? (chica): S-Shizu-chan, no te preocupes, e-estoy bien… (Aunque la herida no era muy vistosa, la chica estaba perdiendo bastante sangre para su pequeño tamaño, por lo que acabó desmayándose.)

??? (chico): ¡H-hermanita...! ¡Noooo! (El niño comienza a llorar de una manera más intensa. Intentaba tapar sus ojos con sus pequeñas manos para evitar verse como un cobarde pero le era imposible, tenía miedo.)

Yaiko: ¡E-entrad, rápido!

(La pequeña había conseguido abrir la puerta del almacén, por lo que todos pudieron entrar en este, llevando consigo en brazos a la chica desmayada. Sin embargo, el guardia consigue acecharles y antes de poder entrar en el lugar, agarra al chico de la pierna.)

Shizu: ¡Dale una patada!

??? (chico): ¡D-déjame, déjame de una vez! ¡Eres malo...! (El niño consigue darle una patada en la cara al guardia, haciendole el suficiente daño para que este le suelte y pueda entrar en el almacén. Para protegerse, cierran la puerta atrancándola con una silla de madera colocada convenientemente cerca.)

Shizu: Chicos, creo que ya no hay nadie más por aquí, lo hemos conseguido. (Tras unos minutos en los que dejaron de oír ruidos en el exterior, la chica exhala un suspiro de alivio. Habían conseguido tratar la leve herida de su amiga, quien se recuperaba poco a poco y ya se veían libres.)

??? (chica): (Con dificultad para hablar, se dirigió a su hermano.) Deberías tener más cuidado, hermanito… No quiero que la próxima vez seas tu el herido...

??? (chico): Lo sé… D-de mayor seré fuerte… Ah… ¡N-no quiero que nos hagan daño de nuevo...! Solo hacen que la vida de la gente sea peor…

Yaiko: Ah… ¡Menos mal, creo que ya no hay nadie! (Con una leve sonrisa en su rostro, la pequeña abre la puerta con cuidado.) ¿Te encuentras mejor, Reika-chan?

Reika: U-uhm. Eso creo.

Shizu: (La niña toma a su amiga del brazo y la carga un poco sobre su espalda, así se le haría más fácil caminar.) Vámonos.

(Tras unos minutos de camino, una risa proveniente de detrás de unos árboles se puede empezar a escuchar. Poco después se puede observar a un hombre mayor, con una gran capa de color azul y adornos en violáceo, además, el hombre portaba una gran espada en una vaina atada a su cintura. Este sonríe de forma tenebrosa acercándose a los niños.)

???: No tan rápido, pequeñas mocosas insufribles.

(Al escuchar aquella voz tan cercana, los niños se dan la vuelta asustados.)

Reika: ¡Shizu-chan, corre!

(A la orden de la pequeña, Shizu comienza a correr, no sin tomar antes la mano de su hermana, quién también había conseguido tomar la mano del niño. Mientras corren intentando escapar de allí, el hombre les sigue no sin antes haber desenvainado su espada.)

???: Oh, vamos. No tengáis miedo. Nada os va a pasar. (El hombre sonreía de forma cada vez más perturbadora.)

Yaiko: Tengo miedo Shizu… N-no parece uno de los guardias del orfanato...

Shizu: L-lo sé… Vamos, intentemos despistarle en el bosque. Es de noche, apenas nos verá.

??? (chico): P-pero… (El niño no paraba de sollozar, se notaba el miedo y el pavor en su rostro.) T-tenemos que correr más rápido...

Shizu: ¡L-Lo intento! (La chica comenzaba a acelerar su velocidad, aunque la carga que llevaba a su espalda era un gran impedimento para aquello.)

(Lejos de allí se podía divisar la salida del bosque. El hombre se escuchaba lejos, por lo que esto hacía verse a los niños casi libres.)

Shizu: ¡E-estamos cerca, v-vamos! (De repente, la pequeña pisa sin querer una trampa para osos, la cual agarra su tobillo y la deja colgando de un árbol. Reika, quién estaba a su espalda, cayó inmediatamente al suelo.)

Yaiko: ¡Hermanita! (La pequeña se detuvo, había comenzado a llorar mientras intentaba desanudar la cuerda que tenía presa a su hermana. Mientras, los pasos se oían cada vez más cercanos) ¡I-iros! ¡O-os alcanzaremos, pero debéis ser fuertes…!

Reika: (Da un fuerte puñetazo al suelo, proveniente de la rabia que emanaba de ella.) V-vamonos…

??? (chico): (Aún con miedo en su tez pálida, el chico tomó a Reika a su espalda y cargó con ella para correr más fácilmente. Ambos huyeron de la escena.)

(Mientras los dos chicos desaparecen entre la niebla, se puede ver a Yaiko intentando con todas sus fuerzas liberar a su hermana, lo cual parecía inútil.)

Shizu: Lo siento Yaiko...

???: (El hombre llega al lugar donde las dos chicas se habían separado de los demás y lentamente se acerca a Shizu y Yaiko.) Vaya, pensaba que había alguno más. Me volverá a fallar la vista. En fin... (El hombre desenvainó su espada de nuevo y con ella cortó el pie de Shizu, liberándola de la atadura pero dejándola con un dolor horrible que la hacía gritar debido al pánico mientras la sangre fluía de su muñón.)

Yaiko: ¡Shizu!

???: Cállate. (El hombre le pega una patada en la cara una patada a la menor, dejándola inconsciente al momento.)

Shizu: ¡Yaiko! T-tú… (El punto de vista cambia inmediatamente a la pequeña la cual acaba desmayandose por la falta de sangre, lo cual deja lentamente la pantalla ennegrecida.)

???: (Por último, se pudo oír la risa del hombre acompañada de unas palabras.) Esto va a ser divertido.

(La pantalla se ennegrece por completo hasta quedar completamente oscura mientras se escucha la perturbadora risa del hombre. Entonces se da paso al ending.)

[ENDING]


PersonajesEditar

MayoresEditar

Sensō KeikakuEditar

Nōburu HanranEditar

OtrosEditar

MenoresEditar

Sensō KeikakuEditar

Kurai ChikyūEditar

OtrosEditar

MencionadosEditar

Sensō KeikakuEditar

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