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Episodio 9: Día Libre
Temporada 1, Episodio 9
Imagen no Disponible
Información
Estrenado 20 de diciembre de 2019
Historia Afrilina

Diamond Girl

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Día Libre (休日, Yasumi en japonés) es el noveno episodio de la primera temporada.

SinopsisEditar

Finalmente nuestros protagonistas consiguen tener un día tranquilo, sin enfrentamientos. Entre otras cosas, Mike Davis intenta adaptarse a su nuevo hogar.

TranscripciónEditar

(El episodio comienza con Josh y Aika caminando por las salas del templo. Se puede ver que el chico lleva una gran carga en los brazos, demasiado pesado a primera vista, mientras que Aika simplemente le acompañaba para tener una pequeña conversación.)

Aika: Metal, madera, piedra… ¿Para qué necesitas todo esto?

Josh: Ah, bueno… Lo voy a llevar a la parte trasera del templo. Ya que Akane nos ha metido en todo eso… (El joven suspiró, en el fondo no le molestaba, le permitía tener ciertos privilegios.) Quiero hacer un par de mejoras.

Aika: ¿A qué te refieres con mejoras?

Josh: Ya sabes. Lo importante ahora mismo es saber controlar tu elemento. Y me jode que sólo pueda canalizarlo en el arco, es muy limitado y me lleva tiempo.

Aika: Siempre te has esforzado mucho. (La joven sonrió de forma tierna, conocía a Josh desde más tiempo del que podía recordar con claridad. Sabía de sus fortalezas y debilidades y se sentía protegida por él al haberse reencontrado.) Toda tu vida has sido un cabezota que se enfadaba con rapidez si algo no le salía bien. (Con una pequeña risa de alegría, la chica se tomó del brazo de Josh.) Nunca cambies.

Josh: ¿Eh? (Al notar el contacto de la pequeña en su brazo, las mejillas del chico se tornaron rojizas.) B-bueno, supongo… Supongo que eso es bueno. Creo.

Aika: Quién sabe. A lo mejor me estoy burlando de ti en venganza por haberme dejado sola. (Aún riendo, se separó del chico.)

Josh: ¿En serio no lo vas a olvidar? Ya te conté. (Desvió la mirada, en el fondo si se sentía culpable.) De ser por mi, te habría seguido abrazando cada vez que una lágrima saliera de tus ojos. Aika llorona.

Aika: ¡N-no me pasaba el día llorando! (Había hinchado levemente sus mofletes.) ¡A-además, tú también necesitabas mis abrazos! Siempre que te enfadabas, no dejabas que nadie se te acercara, y aún así, siempre querías un abrazo mío.

Josh: Si, si, lo que tú digas… (Con una sonrisa en su rostro, exhaló un leve suspiro.) Voy a ponerme a trabajar en esto. ¿Estás segura de estar bien?

Aika: Eso espero. Shimizu-san me ha estado acosando desde ayer para que hablemos. Esa chica es muy rara…

Josh: Como tú, vamos. (Rió al ver a la chica enfadarse de nuevo, siempre le gustaba molestarla.) Es alegre, y siempre se necesita algo así cerca. Te anima cuando te sientes mal.

Aika: En eso tienes razón…

Josh: Además, tiene algo que Ayaka no. Carece de una rana molesta que te mordisquee cada vez que te ve.

Aika: ¿La rana que lleva siempre?

Josh: ¿Cual sino? Desde que esa niña llegó aquí, la rana no me ha dejado tranquilo. Creo que me odia porque dije que parecía una sandía con patas.

Aika: Entonces lo veo normal, a veces eres muy precipitado con tus palabras.

Josh: ¿Y yo que sabía? (Con cuidado, dejó todos los objetos en el suelo y suspiró por el cansancio.) Ya está. Bueno, pasatelo bien con Sanae, ya me contarás.

Aika: Uhm. (Tras despedirse del chico, la joven se llevó las manos al pecho.) Tranquilízate Aika… No es tan difícil hablar con los demás, sólo… No empieces a hiperventilar. (Dándose ánimos a sí misma, la chica siguió caminando por el pasillo, dando paso al opening.)

[OPENING]

(La escena cambia a la habitación de Akane. La chica está terminando de arreglar su pelo mientras tiene una conversación con Crystal, quien está sentada en su cama.) Akane: Entonces, ¿te encuentras mejor?

Crystal: Si, bueno. Se podría decir. Estuve hablando con mi hermana anoche, eso me calma, me disipa las ideas…

Akane: Me alegro, no me gustaba verte así.

Crystal: ¿Tanto te preocupas por mí?

Akane: Bueno. Teniendo en cuenta de que eres de las pocas personas normales que han pasado por aquí, pues sí.

Crystal: (Debido a la reacción de Akane, la chica soltó una sonora risa.) Al final te voy a caer bien.

Akane: ¿Y cuando he dicho que no me caes bien?

Crystal: ¿A-ah?

Akane: De hecho adoro a todos. Son molestos, cabeza huecas y no es fácil convivir con ellos. Pero… (Por primera vez durante toda la conversación, Akane se gira hacia Crystal. Su rostro muestra una pequeña mueca de felicidad.)

Crystal: Akane-chan…

Akane: (Al darse cuenta de la reacción que acababa de tener, volvió a su carácter malhumorado.) C-cómo le digas a alguien me las vas a pagar.

Crystal: (La chica la miró con ternura durante unos segundos, aunque realmente no pudo evitar soltar una carcajada que llevaba unos segundos guardándose.) ¡Ah, perdón! ¡Perdón! Está bien, está bien, no diré nada… Pero necesitaré a cambio algo. (Esbozando una pequeña sonrisa pícara.)

Akane: ¿En serio? (Dirige una mirada seria a Crystal.) Estás de coña, ¿verdad?

Crystal: (Nuevamente, comienza a reír.) Bueno… si quieres hacerme un detallito no estaría mal, ¡pero claro que era una broma! No diré nada, anda, te lo prometo.

Akane: (Suspira.) Creo que me voy a arrepentir de haber dicho que eres la única normal de aquí… Me estás recordando ahora mismo a Lucas…

Crystal: (Mostrándose ofendida ante el último comentario de la mayor.) ¡Eh, eh, eh! ¡A mí no me compares con ese anda! Yo tengo, claramente, mucha más clase… (Acto seguido, se dispone a hacer una pose, con intenciones de hacer reír a Akane.)

(Las intenciones de Crystal tienen éxito, pues las dos comienzan a reír a carcajadas.)

(La escena entonces cambia a una de las puertas de las habitaciones, de la cual sale Mike con el pelo despeinado, seguido de un bostezo profundo. Lo primero que ve al salir es a Yuna, con un plumero y un trapo limpiando el pasillo.)

Yuna: (Al percatarse de la presencia del joven, lo saluda formalmente con una reverencia.) ¡Buenos días, Davis-sama! ¿Ha dormido bien esta noche?

Mike: (Se le notaba algo incómodo, para nada acostumbrado a de repente estar viviendo en un lugar totalmente distinto.) Eh, bien, supongo… Y puedes llamarme simplemente Mike, no me gustan demasiado las formalidades…

Yuna: ¡E-está bien! Bueno, espero que tenga un buen día. Si me disculpa… continuaré con mi trabajo. (Se despide de Mike con una leve sonrisa, para disponerse a seguir limpiando.)

Mike: ¿Qué hace esta limpiando de esta forma…? En fin.

(Mike suspira, cansado y confuso por la situación. Se dispone a seguir caminando, pero entonces nota que alguien le agarra del hombro, sorprendiendo al chico y haciendo que este se gire para ver que quien está ahí es Noriko.)

Noriko: ¿Qué tal en tu primera noche aquí, chico nuevo? (Habla con un tono casual y calmado, con una sonrisa en su rostro.)

Mike: (Se sobresalta, al no esperarse la aparición de la chica.) ¡Eh! ¿De dónde has salido tú?

Noriko: Eh, de mi cuarto, ¿no? (Ríe levemente.) Anda, ahora en serio, sólo quiero hablar un poco y conocer mejor a nuestra nueva incorporación.

Mike: Ah, bueno… (Suspira.) Y… ¿qué tal?

Noriko: Bueno… bien. Un poco confusa con todo lo que está pasando últimamente pero… bien.

Mike: Vaya, no eres la única que se siente confusa.

Noriko: ¿Ah, sí? (Se gira a mirar hacia el chico, esperando una respuesta de este.)

Mike: Ah, bueno… (Comienza a rascarse la nuca, mostrándose algo incómodo.) Digamos que pasar de un grupo revolucionario a otro tan de repente no es algo que pidiese a gritos precisamente… Y con un montón de personas extrañas que no conozco.

Noriko: Oh, vaya, comprendo. (Realiza una leve pausa, antes de volver a hablar.) Sigo pensando que quizás no ha sido buena idea haber aceptado a tu antigua líder a unirnos a la rebelión… Pero bueno, ya no me puedo echar para atrás. Y mucho menos después de haberte añadido a nuestra base.

Mike: Sí, supongo.

Noriko: (Suspira.) Bueno, esta mañana vamos a entrenar un poco. Ya que estamos, hay que estar preparados… ¿Te vienes?

Mike: Bueno, vale… No me queda otra opción. Pero me gustaría comer algo antes, la verdad.

Noriko: Vale, sin problema. Cuando termines, sólo tienes que salir afuera, detrás del templo.

(Mike se aleja de Noriko, en dirección a la cocina. La chica entonces suspira, y por un segundo se queda mirando al frente, donde está Yuna saliendo de una habitación, esta vez con una cesta llena de ropa. Entonces, nota como nuevamente Yuna, quién limpiaba aún sonriente, desaparece por un segundo, aunque rápidamente vuelve a aparecer.)

Noriko: (En sus pensamientos.) ¿Uh? ¿Otra vez? (Confundida, la chica frota sus ojos con fuerza, tras esto permanece unos segundos observando a Yuna, para ver si aquello volvía a ocurrir. Al no pasar nada, suspira y se aleja, algo confusa.)

(La escena cambia al cuarto de Sanae, donde están esta y Aika sentadas en la cama.)

Sanae: ¡Y bueno, mi canción favorita de Sky☆Line…! No te la puedo enseñar pero es más o menos así… (Tararea con tono alegre una canción durante unos segundos.) Más o menos así… ¡Es muy bonita, de verdad! ¡Bueno, todas sus canciones! Y ellas, son maravillosas todas, aunque mi favorita es Namirin, ¡es súper linda y su voz tan melodiosa me animaba todos los días cuando estaba triste!

Aika: (Confusa ante tanta información a la vez, esboza una leve sonrisa nerviosa.) P-parece que te gustan mucho…

Sanae: ¡Sí, las adoro con toda mi alma! Me gustaba mucho escuchar sus canciones, cantarlas y bailarlas… Era mi mayor entretenimiento, ya que como no salía demasiado de casa…

Aika: Ah, ¡lo siento!

Sanae: ¿Eh? ¿Por qué te disculpas? Aika: No quería que volvieras a hablar de ese tema…

Sanae: (Ríe.) ¡No tienes por qué disculparte! Al fin y al cabo, he sacado yo el tema. (Hace una pequeña pausa.) Oye, no tiene nada que ver, pero, ¡me caes bastante bien!

Aika: (Sorprendida, al no esperarse ese comentario.) Vaya, ¿en serio? Bueno… apenas nos conocemos y eso…

Sanae: Bueno, ¿y? No creo que necesite conocerte de hace mucho para juzgar si me caes bien o no, ¡y creo que eres una chica muy maja! Y quiero que hablemos más veces y hagamos más cosas juntas, ¡como hacen los amigos!

Aika: Espera… ¿me consideras una amiga…?

Sanae: Bueno… ¡Sí, quiero ser tu amiga!

Aika: (Ríe.) Claro… ¿por qué no? Tú también… me caes bien…

(Las dos ríen, cuando al rato escuchan unos pasos rápidos, y alguien abre la puerta de la habitación de Sanae con brusquedad.)

Ayaka: SKY☆LINE. (Se veía agotada, como si hubiera corrido una maratón.) ¡H-HE VENIDO CORRIENDO EN CUANTO LO HE OÍDO!

Sanae: (Emocionada, se acerca hacia Ayaka.) ¡AAH, SÍ! ¿A TÍ TAMBIÉN TE GUSTAN?

Ayaka: ¡¡Claro que sí, son hermosas todas y sus canciones y todo lo que hacen!! ¡LAS ADORO!

Sanae: ¡¡Pensé que era la única de aquí a la que le gustaban!!

Aika: (Ríe.) Tendré que escuchar sus canciones cuando podamos… Pero, Ayaka-chan, ¿no deberías estar en cama...?</p>

Ayaka: (Ríe de forma nerviosa.) Haha, bueno, debería… ¡pero creo que me he motivado demasiado al escuchar sobre Sky☆Line! Las quiero tanto…

Yuna: (Se acerca a la puerta de la habitación de Sanae, sin entrar.) ¡Ayaka-sama! ¿Qué le he dicho de salir de la habitación?

Ayaka: Ay, perdón, ya me iba de nuevo, ya me iba… (Se dirige a Aika y a Sanae.) Bueno, ¡hasta luego!

Sanae: ¡Hasta luego, ha sido un placer encontrar a una fan de Sky☆Line!

Aika: Mejórate, Ayaka-chan…

(Ayaka se va con Yuna, y esta cierra la puerta, no sin antes susurrar unas palabras antes de salir.)

Yuna: De verdad, esta pequeña es puro nervio…

(Yuna cierra la puerta, y Sanae y Aika se miran entre sí durante varios segundos, mientras la primera vuelve a sentarse en su cama.)

Sanae: Bueno… pues ya no sé de qué más hablarte. ¿Qué sugieres hacer?

Aika: Hm, no sé… Podríamos salir fuera, imagino que habrá gente entrenando allí, luego de la decisión que habían decidido tomar…

Sanae: ¡Ah, es verdad! (Se levanta de la cama con energía.) ¡Deberíamos ir con ellos! ¡Gracias por recordármelo, Aikyan!

Aika: Aikyan… ya me has puesto hasta un apodo y todo. (Ríe suavemente.) Me gusta.

(Sanae le dedica una radiante sonrisa, y sale de su habitación alegremente junto con Aika. Al salir y caminar un poco, ven a Josh, cargado de cosas.)

Sanae: ¿Hm? ¿Qué hace Josh con todo eso? (Se dirige hacia Aika.) ¿Deberíamos ayudarle?

Aika: Está bastante ocupado… y antes me dijo que prefería que no le molestasen.

Sanae: Hm… bueno, está bien… 

(Las dos chicas se dirigen entonces a la salida del templo. Entonces la escena cambia a una pequeña habitación con paredes blancas en la que tan solo había un par de camas y uno botiquín con medicamentos. Dentro de esta sala se encuentran Daniel y Yuna quién había conseguido llevar a Ayaka de vuelta.)

Yuna: Y no vuelva a salir de aquí hasta que se recupere Ayaka-sama, si lo hace, sus heridas pueden ir a peor, y más si corre de esa forma.

Ayaka: Ah… Es como escuchar a Noriko… ¡Sí, lo prometo pero es muy aburrido estar aquí sin hacer nada!

Daniel: S-siento ser aburrido… N-no tengo mucho de lo que hablar…

Ayaka: ¡Ah, no era por eso! ¡Jooo! ¡No quería hacer sentir mal a Daniel! (La chica hacía movimientos muy exagerados, intentando explicarse con estos.)

Daniel: (Soltó una pequeña risa.) Era broma, Ayaka… 

Ayaka: ¡Ah, que malo!

Yuna: ¡Ayaka-sama, si se sigue moviendo así va a empeorar, vaya a la cama, ya!

Ayaka: Q-qué miedo. (Al no haber escuchado a Yuna gritar antes, la pequeña se exhaltó y subió a la cama de un pequeño salto.) ¡Lo siento, Yuna-chan!

Yuna: (Suspira.) Ah, por fin. Bueno, tengo que hacer unas cosas, ¡no vuelva a moverse de aquí, Ayaka-sama! (Sale de la habitación, cerrando la puerta.)

(Se producen unos breves minutos de silencio, un tanto incómodo, sólo se escucha a Ayaka revolviéndose en la cama de un lado a otro.)

Ayaka: (Luego de estar como cinco minutos moviéndose en la cama sin hablar, se gira hacia Daniel.) Daanieel…

Daniel: Eh, ¿sí, Ayaka?

Ayaka: ¡Me aburro! ¡Cuéntame algo! 

Daniel: Uhm… ¿Qué quieres que te cuente?

Ayaka: ¡No se…! ¡Sobre ti! ¡Bueno, aunque ya se que te gusta Karen-chan!

Daniel: E-eso es ment-- ¿¡Cómo lo sabes!?

Ayaka: ¡Ajá! Soy un genio. ¡Deberíais alabarme mortales!

Daniel: ¿Qué…?

Ayaka: ¡Uhum!

Daniel: Bueno sí… ¿Y?

Ayaka: ¡Me parece muy lindo que te hayas enamorado! Yo también quiero encontrar una persona que me haga muy feliz y que me haga sentir… ¡Mariposas! En el estómago.

Daniel: Ayaka… Eres adorable en serio.

Ayaka: ¡Nop! Solo soy Ayaka. (Sonrió tiernamente.) Es que me gusta verte feliz, antes siempre tenías tu sonrisa al revés sin saber realmente quién eras. ¡Pero eres Daniel, y Daniel nos gusta a todos! Daniel es amigable, cariñoso y dulce. 

Daniel: Ayaka… ¡T-tienes razón…! (El joven sonrió de manera afable, las palabras de la pequeña habían hecho mella en su corazón. Incluso estaba sonriendo sin haberlo notado.)

Ayaka: ¡Le he hecho sonreír! ¡Viva Ayaka!

Daniel: (Riendo, le siguió la broma a la menor.) Viva Ayaka.

(Luego de esto, la escena cambia al exterior del templo, donde están Saori, Noriko y Mike hablando a un lado, y Akane y Crystal juntas haciendo estiramientos. Akane empujaba a Crystal, la cual estaba sentada con las piernas completamente extendidas, para ayudarla en el ejercicio.)

Crystal: (Dolida debido al estiramiento.) ¡Eh, eh , para ya, me estás haciendo daño!

Akane: (Molesta, deja de empujar la espalda de la menor, la cual se tumba en el suelo.) Veo que flexibilidad, poca. Vamos a tener que hacer muchos ejercicios de flexibilidad si quieres enfrentarte con soldados profesionales.

Crystal: (Mira a Akane desde arriba, con una expresión cansada.) Aah, sí, sí… Pero yo ya domino bien mis poderes, ¡con eso me basta! ¿no?

Akane: (Suspira.) No, Crystal, no basta con eso. Necesitas también estar en forma física, ¡tan sólo en los E.X. Warriors se tiran desde pequeños entrenando físicamente, no sólo su elemento! Y yo no puedo depender de simplemente pedirle ayuda a animalitos para que luchen por mí, tengo que saber defenderme, y tú también ¿lo entiendes?

Crysal: Ah, sí, lo voy pillando… (Se levanta del suelo, rascándose la cabeza.) Pero no hace falta que me montes todo ese sermón…

Akane: Bueno, era para que te enterases de que, ahora que hemos aceptado a unirnos a la rebelión con esa otra gente, tenemos que ponernos las pilas. (Al levantarse Crystal, ve que todo su pelo se ha despeinado y ensuciado en tierra, cosa que cabrea a Akane.) ¡Ah, y encima tienes ahora todo el pelo ensuciado! ¡Te dije que si lo querías tener así de largo tenías que cuidarlo bien! (Molesta, exhala un suspiro, mientras intenta peinar el pelo de la menor como puede con los dedos.)

Crystal: Ah, venga… Sólo ha sido una vez, y además, ya sí que no creo que la estética tenga que ver con derrotar gente del Gobierno…

Akane: No, pero como sigas así… Sabré que no eres digna de llevar un pelo tan largo y tendré que cortártelo.

Crystal: ¡Eh, eso ni se te ocurra! ¡Me ha costado años que este pelo me llegue hasta los tobillos!

Akane: Bueno… pues ya sabes.

(Crystal gruñe, un poco enfadada, y Akane no puede evitar mostrar por un par de segundos una leve sonrisa, hasta que se da cuenta y, un poco avergonzada, vuelve a su expresión habitual.)

Akane: En fin, sigamos estirando un poco hasta que nos digan de empezar el entrenamiento, ¿vale? 

Crystal: Bueno, vale… (Se ponen a estirar un rato más Crystal y Akane, y llegan Sanae y Aika corriendo.)

Sanae: ¡Eeh, nosotras también vamos a entrenar!

Aika: ¡S-sí!

Noriko: Ah, Sanae, Aika, hey.

Saori: Justo a tiempo, íbamos a empezar ya. ¿Vamos?

Sanae: ¡Sí!

Mike: (Suspira.) Qué se le va a hacer… (Todos se van reagrupando junto a Saori, Noriko y Mike y la escena vuelve al interior del templo. Nicole se encuentra en la cocina, con un bol de arroz, y comiendo con algo de desgana. Lucas entra, estirándose.)

Lucas: (Bosteza.) Aah, buenos días. ¿Qué hay para desayunar?

Nicole: (Gira la cabeza para mirar a Lucas, con un semblante algo desagradable. Entonces, aparta el bol de arroz de ella, y suspira.) Yo no quiero más. Come si quieres.

Lucas: Vaya, ¡Nicole ha mostrado un mínimo de amabilidad! No hay que desaprovechar esta oportunidad. (Se sienta cerca de Nicole y coge el bol de arroz, y empieza a comer.)

Nicole: (Suspira, molesta.) No te ilusiones tampoco, ¿eh? Sólo que no quiero desperdiciar comida, no creas que lo haya hecho con otra intención.

Lucas: Bueno, bueno, lo que tu digas… (Acto seguido, hay un rato de silencio entre ellos dos, en el cual el rubio se queda mirando por todos lados de la cocina mientras come.) Por cierto, ¿dónde están el resto?

Nicole: Entrenando, creo. Yuna creo que estaba cuidando de Ayaka y Daniel, y he visto a Josh ir de un lado para otro con un montón de cajas, pero nada más.

Lucas: Ah, pues creo que saldré fuera. (Deja el bol vacío en la mesa.) A ver, que no necesito entrenar, pero no quiero que nadie se pierda mis grandes habilidades. Y encima ahora que hemos hecho el trato ese raro… Bueno, ¿vienes? (Se levanta de la mesa.)

Nicole: Paso. Tengo que hacer cosas aquí dentro.

Lucas: (Se encoge de hombros.) Bueno, lo que quieras. (Sale de la cocina, dejando a Nicole sola mirando a ningún punto fijo, mostrando las profundas ojeras de la chica.) (El día entero pasa, y llegan todos al templo, cansados.)

Noriko: Bueno, creo que hoy ha sido un buen día. Productivo, tranquilo… echaba de menos el tener un día sin estar a punto de morir o encontrarnos con gente extraña.

Sanae: (Agotada.) ¡Aaah, yo estoy cansadísima! ¡Quiero ir a mi cuarto y lanzarme en plancha en la cama! Saori: Creo que todos vamos a irnos ya a dormir. ¡Buenas noches, mañana más y mejor!

Todos: Buenas noches. (Todos se van yendo a sus respectivas habitaciones. Sanae está a punto de entrar en la suya, pero justo ve pasar a Josh con unas cajas, como llevaba todo el día. A Sanae le picaba demasiado la curiosidad, así que decidió seguirlo sigilosamente, para que este no se diese cuenta de que alguien lo seguía. Tras un par de minutos, Josh entró en una sala y poco antes de que la puerta se cerrara, Sanae entró en esta.)

Josh: Ugh… Mi espalda… (El jóven se daba unos pequeños golpes en esta mientras dejaba en el suelo una caja llena de distintas hojas de metal forjadas.) Creo que con esto es suficiente…

Sanae: ¿Josh?

Josh: ¿¡Ah!? (La presencia de la contraria le había asustado, pues él pensaba que nadie le había seguido.) ¿¡Sanae!?

Sanae: Yo… ¿Qué es todo esto?

Josh: ¡Nada! (Carraspeó para volver a su tono normal, había gritado sin darse cuenta.) Vete, ya me iba a ir.

Sanae: (Aún con las advertencias de su mayor, la chica estaba mirando por toda la habitación, fijando sus ojos en las armas que había colgadas en esta.) ¿Los demás saben de esto?

Josh: (Al ver que la contraria no se rendía sobre su curiosidad, el chico prefirió no ocultar más su secreto, al menos a ella.) ¿Sobre las armas? No.

Sanae: Pero no entiendo, ¿cual es la razón de esto?

Josh: Es simple, lo he hecho toda mi vida y me calma cuando estoy nervioso. No tienen un propósito en sí. De pequeño ayudaba a mis padres forjando distintos materiales y acabé por cogerle el gusto. (El joven había comenzado a limpiar una de las hojas y mientras la colocaba en un soporte, siguió hablando.) Ahora… Creo que es algo que podría servir, ¿no? Los poderes no son lo único, y hay muchas barreras que los neutralizan.

Sanae: Entiendo… Y supongo que no quieres hablarlo por si creen que has intentado algo en contra, ¿no? Tener tantas armas no te hace ver muy seguro.

Josh: Si, algo así, y sin tener un propósito en un principio era todo más sospechoso. (Por último, el chico fijó la hoja en el soporte. Se podía ver una espada bastante rígida y con una hoja muy afilada.) ¿Qué te parece?

Sanae: Intimidante, supongo.

Josh: Si, puede ser. (Tras probarla en un maniquí, Josh guardó la espada en el lateral de la mesa de trabajo.) Sanae. (Miró directamente a la chica, la cual se vió un poco intimidada.) Prométeme que no les dirás a nadie nada, al menos por ahora. (Entonces se levantó y se acercó a la contraria.) A cambio… Te puedo entrenar. Tienes mucha diferencia de fuerza con los demás, y necesitas ayuda que no estás teniendo.

Sanae: Espera… Si no digo nada, ¿de verdad vas a ayudarme tanto?

Josh: Sí, ¿por qué no? Te puedo dar un arma también para que te sientas más protegida… Uhm, ya veremos. De todas formas, tendrás que ayudarme a traer los materiales, casi me rompo en dos mientras lo hacía.

Sanae: ¡Si, sin problemas! Wah… Muchas gracias Josh, de verdad eres genial…

Josh: ¿Genial? Uhm. Supongo. (El joven rió, se sentía halagado de cierta forma.)

Sanae: (Al ver al contrario reír de aquella forma que le resultaba tan dulce, la joven mostró un leve sonrojo.)

Josh: Pero deberás llamarme “senpai”.

Sanae: (Alegre, comenzó a reír también.) ¡Sin problema, Mujitsu-senpai!

Josh: Me voy a tener que acostumbrar, no suena tan mal. (Con ambos chicos riendo, la pantalla se fue tornando negra, lentamente, para dar fin al capítulo.)

[ENDING]

PersonajesEditar

[En obras...]

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